Hoy me he decidido a pasarme a KDE, como otras tantas veces. Pero no como los intentos anteriores, no.

Esta vez tenía Ubuntu 9.10 (Karmic Koala) y decidí instalarme el entorno KDE para ir probando y realizando la mudanza poco a poco (y si sale algún problema poder solucionarlo desde Gnome).

De esta manera inicié la instalación abriendo la terminal y tecleando lo siguiente:

sudo apt-get install kubuntu-desktop kde-i18n-es kdeartwork

Con estos paquetes instalaremos 3 cosas:

  1. El entorno gráfico K (KDE) con kubuntu-desktop
  2. La traducción correspondiente al español con lde-i18n-es
  3. Algunas utilidades para poder darle una mejor apariencia a KDE con kdeartwork

Una vez instalado (son unos 500Mb, asique si estás pensando en hacerlo prepárate un café) te da a escoger el gestor de sesiones por defecto, es decir, el gestor de sesiones con el que arrancarás por defecto. En este caso recomiendo: gdm si usarás habitualmente gnome y kdm si utilizarás kde como entorno por defecto.

Aquí es donde vino mi error, pues quiero dejar gnome de lado (almenos por ahora) y utilizar un poco más KDE, puse por defecto gdm.

Llegó la sorpresa cuando, tras estar un rato utilizando KDE, quiero apagar el equipo y me encuentro con la inexistencia de botón de apagado, reseteo y demás. Consultando los foros de Ubuntu encontré la solución:

dpkg-reconfigure gdm

Esto da, nuevamente, la opción de escoger el gestor de sesiones por defecto, lo cambias y listo, a disfrutar de nuestro nuevo KDE.